Estaba feliz con su nueva adquisición, era una casa enorme llena de lujos y detalles que podía costear fácilmente, era su sueño vivir en una casona antigua y con amplias salas perfectas para guardar acomodar su piano y ensayar. La decoró a su gusto, intentó dejarla lo más acogedor posible para que sus futuros invitados se sintieran como en casa cuando se quedaran alojar.
Ya terminada la tarea de ordenar, y dejar todo perfecto comenzó a disfrutar su nuevo hogar y para celebrarse su gran logro comenzó a tocar el piano apasionadamente, hasta que sintió un golpe en el segundo piso, se detuvo y fue a mirar, (para variar) no había nada extraño y volvió a su arte, inspirado y absorto en su ejecución nuevamente sintió un golpe pero le siguieron cinco golpes consecutivos, nuevamente fue a mirar y al subir la escalera vio bajar una pequeña pelota, era eso lo que emitía los sonidos , la tomó y se fijó que era una pelota algo vieja, revisó las habitaciones para averiguar de donde había salido la pelota y no había nada.
Volvió sin mayores preocupaciones, dejó la pelota sobre una mesa y continuó tocando, pero extrañamente sintió el golpe, los cinco golpes, fue a mirar y era la pelota que venía bajando por la escalera, giró su cuerpo para buscar la pelota sobre la mesa pero no estaba. Furioso agarró la pelota y la tiró al patio. Se sentía tan enojado que iba a tomar un trago cuando frente a sus pies y rodando apareció la mentada pelotita. Estaba enfurecido, agarró la pelota subió al auto y en el trayecto encontró un río la aventó con todas sus fuerzas y maldijo en todas sus letras. Ya más tranquilo y al volver a la casa, abrió la puerta pensando en la tontera que había hecho cuando vio con los como la pelota bajaba las escaleras toda mojada. No lo podía creer.
Llamó a una amiga que le gusta mucho las cosas esotéricas y los fantasmas (no se llamaba Karen a todo esto…) y ella entusiasmada con lo que le había contado fue con unas amigas para invocar al juguetón espíritu. Al llegar prepararon todo, comenzaron a invocar a esa alma perdida pero incuso antes de concentrarse se sintió en el segundo piso un golpe seco y fuerte, tanto que remeció hasta los vidrios, todas quedaron pasmadas pero quisieron seguir para saber qué entidad era lo que estaba tan inquiera en esa casa.
Tomados todos de la mano preguntaron el nombre de quién estaba habitando allí, pero no escuchaban nada hasta que al medio de la mesa cayó una gota de sangre, al mirar hacia arriba vieron escrito con sangre el nombre Sofía. Algunas gritaron, pero la más sabia decía que se quedaran tranquilas, tenían que hacer descansar esa alma, le preguntaron qué le había pasado, la casa empezó a crujir, se sintieron gritos y golpes nuevamente en el segundo piso, la mujer cada preguntaba más fuerte -¿qué te ocurrió?- y cada respuesta eran más gritos y golpes en el segundo piso, las ventanas y puertas temblaban al igual que ellos. Decidieron subir para saber lo que estaba ocurriendo. Cada peldaño se subían se sentía más fuerte los golpes a una mujer, se escuchaba cada vez más nítido lo que decía, de pronto el dueño de la casa grito que miraran hacia abajo, el piso estaba inundándose de sangre, ya no había marcha atrás tenían que subir a como de lugar.
Se podía oír que la mujer gritaba que no le mataran a su hijo, suplicaba con mucha fuerza, la más valientes de las mujeres fue corriendo, todas las puertas del pasillo estaban cerradas y una abierta, era de donde provenían todas esas manifestaciones paranormales, corrió para mirar, pero a penas se acercó fue atacada sin piedad, no se veía el agresor. Todas, incluyendo el dueño de casa vieron como su cara se iba desfigurando por el dolor. Fueron en su ayuda lentamente para que el espectro no los viera, mientras atendían a la herida, una de ella miró hacia la habitación y observó todo lo que había sucedido.
Se veía un hombre corpulento arrojar a la pared a un pequeño niño, una madre trataba de defenderlo pero era igualmente castigada, era tal el nivel de violencia que la observadora intentó ir en su ayuda, al pasar el umbral de la puerta toda la acción se realizaba en cámara lenta, se veía el hombre que tomaba al niño y lo levantaba para azotarlo nuevamente en la pared, la madre estaba inconsciente en el suelo, la mujer intentó agarrar el brazo del hombre y escuchó la voz del pequeño niño que le decía – esto tiene que ocurrir-, como por arte de magia todo volvió a la normalidad, no había sangre, no había niño, no había nada. A la mujer herida la llevaron de urgencia, según el parte médico se golpeo la cabeza al caer, pero no tenía nada más.
Ya al otro día, las demás con el dueño de la casa hicieron una misa para el descanso de esos espectros, estaban en eso cuando llegó un hombre viejo, era el antiguo dueño de la casona, le dijo al pianista que se había enterado de lo ocurrido y que lo lamentaba mucho, hasta le ofreció devolverle el dinero ya que sabía que nadie nunca podría habitar esa vieja casa y la iba a demoler para que la triste historia de su familia no se vuelva a repetir. El pianista le preguntó que había ocurrido y el viejo le contó que hace muchos años, su tío se había suicidado por que su esposa se había llevado a su hijo, pero la verdad la encontró entre los tesoros de la familia una antigua carta de su tío donde decía lo que había hecho y el motivo de su suicidio. Lamentablemente se enteró que su hijo amado no era de él, eso lo enloqueció, mató a su esposa y al bastardo, eso nunca nadie lo supo hasta la noche anterior quería demoler la casa para dar cristiana sepultura a la mujer y al pequeño que no tenía la culpa y que por fin, descansaran en paz.
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